¿Por qué peso un kilo menos de la noche a la mañana?

Cambio de peso y glucógeno muscular

El papel del glucógeno muscular en las variaciones de peso y el metabolismo

¿Tu peso varía de un día para otro y no sabes por qué? Descubre cómo el glucógeno muscular, el agua y la masa muscular influyen en las fluctuaciones de peso y en tu salud metabólica. Aprende a interpretarlo correctamente y deja de obsesionarte con la báscula.

¿Por qué mi peso cambia tanto de un día para otro?

Seguro que más de una vez te has pesado por la mañana y has visto un kilo menos (o más) que el día anterior. Y probablemente te hayas preguntado si has perdido grasa o si algo estás haciendo mal.

La respuesta es sencilla (y científica): no es grasa, es glucógeno y agua. Entender cómo funciona el glucógeno muscular te ayudará a interpretar mejor tu cuerpo y dejar de obsesionarte con esos cambios diarios en la báscula.

Qué es el glucógeno muscular y por qué es tan importante

El glucógeno es la forma en la que el cuerpo almacena la glucosa, que utilizamos como fuente principal de energía. Se acumula sobre todo en los músculos esqueléticos y en el hígado.

Durante la actividad física, especialmente en ejercicios intensos o de fuerza, el glucógeno muscular es el combustible que nos permite rendir. Después del ejercicio, debemos reponerlo mediante una correcta ingesta de hidratos de carbono y proteínas, para recuperar la energía y reparar el tejido muscular (Burke et al., 2017).

Un dato clave: cada gramo de glucógeno se almacena junto con entre 3 y 4 gramos de agua. Esto significa que los niveles de glucógeno están directamente relacionados con la hidratación corporal y, por tanto, con las variaciones de peso (Sherman et al., 1981).


La masa muscular como clave del equilibrio metabólico

Cuanta más masa muscular tienes, mayor capacidad de almacenamiento de glucógeno tiene tu cuerpo.
Esto no solo mejora tu rendimiento físico, sino también tu metabolismo, tu estabilidad energética y tu sensibilidad a la insulina, ayudando a prevenir alteraciones metabólicas como la diabetes tipo 2 (Hawley et al., 2014).

Por eso, el entrenamiento de fuerza no solo es importante para “tonificar”, sino para mejorar tu salud metabólica y mantener el peso estable.
El músculo actúa como un banco de energía: cuanto más tienes, más equilibrado está tu organismo.


Cómo optimizar tus reservas de glucógeno

  1. Entrena fuerza y resistencia con regularidad.
    Los músculos entrenados almacenan más glucógeno y son más eficientes energéticamente.
  2. Aporta carbohidratos de calidad.
    Avena, arroz integral, legumbres, frutas y tubérculos ayudan a reponer reservas sin picos de glucosa.
  3. Incluye proteínas adecuadas.
    Favorecen la reparación muscular y mejoran la síntesis de glucógeno.
  4. Mantente hidratado/a.
    El glucógeno necesita agua para almacenarse correctamente.
  5. Descansa y cuida el sueño.
    Durante la noche también se regula el metabolismo energético.

En resumen

Si tu peso cambia de un día para otro, no te alarmes. Es un proceso natural que refleja el equilibrio entre glucógeno, agua y masa muscular.
La clave está en mantener hábitos constantes: entrenar, alimentarte de forma equilibrada y cuidar tu descanso.

Porque un cuerpo con buena masa muscular no solo rinde mejor, sino que también gestiona mejor su energía y mantiene su peso más estable.

Bibliografía

  • Burke, L. M., van Loon, L. J., & Hawley, J. A. (2017). Postexercise muscle glycogen resynthesis in humans. Journal of Applied Physiology, 122(5), 1055–1067.
  • Hawley, J. A., Hargreaves, M., Joyner, M. J., & Zierath, J. R. (2014). Integrative biology of exercise. Cell, 159(4), 738–749.
  • Knuiman, P., Hopman, M., & Mensink, M. (2015). Glycogen availability and skeletal muscle adaptations with endurance and resistance exercise. Nutrition and Metabolism, 12(59).
  • Sherman, W. M., Costill, D. L., Fink, W. J., & Miller, J. M. (1981). Effect of exercise-diet manipulation on muscle glycogen and its subsequent utilization during performance. International Journal of Sports Medicine, 2(2), 114–118.

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