Cuando vamos al super tenemos delante una variedad de productos de todo tipo, y muchas veces no sabemos que hacer, ya que es muy difícil diferenciar la información que nos llega sobre los alimentos procesados y ultraprocesados, porque es demasiada y confusa.
Estamos viviendo un momento en el que lo saludable está de moda, así que hay muchas empresas que se dedican a “embellecer” la presentación de sus productos, tratando de que parezcan más sanos y realmente no lo son, así que es importante saber distinguir que es bueno para nosotros y lo que en absoluto no lo es.
Soy de esas personas que opina que el arma más poderosa que tenemos para defendernos es el conocimiento, ya que en este mundo no podemos esperar que el mercado cuide de nosotros porque no lo va a hacer. El mercado solo piensa en el dinero y no en tu salud.
Lo importante es que cada persona sea consciente de lo que consume y que la decisión de no comprar alimentos ultraprocesados sea por convicción propia.
Primero vamos a ver cuales son las diferencias entre las 3 categorías de alimentos reales, procesados y ultraprocesados

ALIMENTOS REALES: en esta categoría tenemos los alimentos en su estado natural, sin ningún tipo de elaboración, cocción etc. Estos son los alimentos que tienen que prevalecer en tu dieta, ya que son los que mejor conservan los nutrientes, además cocinando tus proprias comidas puedes controlar las cantidades de sal, aceite y elegir libremente como preparar cada plato.
ALIMENTOS PROCESADOS: en esta categoría tenemos cualquier alimento que haya sido modificado de alguna forma antes de que esté disponible para su consumo. La Fundación del Consejo Internacional de Información Alimentaria los define como: “Alimento procesado: cualquier cambio deliberado que ocurre antes de que esté disponible para su consumo” Por ese motivo aquí podemos incluir varios buenos procesados que nos pueden ayudar en el día a día para ahorrar tiempo y preparar platos saludables.
ALIMENTOS ULTRAPROCESADOS: en esta categoría tenemos los alimentos que ya no son tales, sino que se han convertido en un producto industrial dañino para nuestra salud, siendo elaborado con sustancias de dudosa proveniencia y de muchos químicos, como los potenciadores de sabor, sustancia para conservar, grasas saturadas trans etc…
Es bastante común ver slogans llamativos en las etiquetas como: “bajo en grasa” y luego, si miramos los ingredientes, tenemos un montón de químicos muy perjudiciales para nuestra salud.
La regla principal es tratar de consumir los alimentos en su estado natural lo más que se pueda, porque nos aseguramos de que no hayan modificado su aporte nutricional.
Lo cierto es que hay disponibles muchos buenos procesados que nos pueden facilitar la tarea de elaborar platos ricos y saludables en menos tiempo, como por ejemplo: las leguminosas precocidas, el yogur al natural, verduras congelada o alimentos al natural sellados al vacío.
Al evaluar un alimento procesado hay que tener cuidado en dos características principales:
1 que no haya perdido la fibra, como es el caso de los zumos de fruta al natural, que ya no tienen fibra porque las pierden durante su elaboración
2 que dentro de los ingredientes que se hayan utilizado para procesarlos, no haya azúcar
Aquí os pongo los varios nombres que puede tener el azúcar, así que hay que tener cuidado con las etiquetas.

Los buenos procesados son una gran ayuda en cocina ya que te permiten ahorrar tiempo sin perder la calidad de lo alimentos. Siempre hay que estar alerta, pero seleccionando bien lo que se compra, no hay ningún problema.
Un ejemplo de buenos procesados son las legumbres, las verduras y frutas congeladas, las nueces etc. Lo importante es leer bien el etiquetado.
Ahora vamos a hablar de lo que hay que evitar, que son los alimentos ultraprocesados.
Primero hay que explicar porque para la industria es mejor vender un ultraprocesado en lugar de alimentos frescos. La razón es muy simple, y es porque todo lo que es fresco necesita más supervisión, se echa a perder más rápido, y eso tiene como consecuencia que para las empresas eso no sean rentables
No hay que encontrar culpables y victimas, simplemente hay que entender que es un negocio y se mueve con sus reglas. La pérdida de la salud por culpa de los procesados, es un efecto colateral de la industria alimenticia. Conviene más vender un producto que se conserva durante 2 años aunque sea prejudicial para la salud de las personas. Nosotros tenemos el poder de defendernos y elegir que consumir para cuidar nuestra salud.
Como regla general hay que evitar los productos ultraprocesados porque son fuentes de sal, grasas poco saludables, azúcar y aditivos, aunque en la mayoría de los casos presentan las cuatro a la vez siendo muy dañinos para nuestra salud.
¿Porqué gustan tanto? Estos tipos de productos estás estudiados para su venta, así que las empresas trabajan juntamente con laboratorios especializados en añadir potenciadores de sabor, azúcar, grasas trans etc. En una combinación que resulta muy sabrosa al gusto. Además de eso la imagen de producto es normalmente muy atractiva para llamar nuestra atención.
Para finalizar voy a dar unos fáciles consejos para no perderse en este caótico mundo creado por la industria alimenticia
- Trata de comprar, en medida de los posibles, alimentos frescos
- Si necesitas comprar algún procesado, comprueba que sea de calidad leyendo la etiqueta y ayudándote con aplicaciones gratuitas que están disponibles como la YUKA que te permite escanear los códigos de barras y te indica que tipo de procesado es. Si es malo evítalo
- Compra alimentos y no productos. Un ejemplo puede ser Tomate es un alimento ´- Tomate triturado es un buen procesado – kétchup es un producto ultraprocesado.
- Trata de comprar en tiendas locales y en pequeños comercios. Las grandes superficies son más propensas a ofrecer productos ultraprocesados ya que viven de las grandes empresas
Cuida de ti, piensa bien antes de meter en tu cuerpo algo que lo pueda dañar, está en tus manos.
Quiérete mucho
